Historias y Testimonios

“De grandes nos gustaría ser empresarios y tener nuestro propio restaurante”

Jóvenes aprenden a cocinar diversos platillos y a producir bisutería en talleres de emprendimiento de World Vision en Ayacucho

Miércoles, 5 de junio 2019 5:43 pm
hace 1 año
PorPierre Gutierrez

“Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida”, reza un conocido proverbio chino y en World Vision lo ponemos en práctica en la educación de niñas y niños que son beneficiados por nuestros programas de emprendimiento. Como por ejemplo en Ayacucho, donde alumnos de los primeros años de secundaria llevan cursos de cocina y bisutería.

Preparamos arroz con pollo, ceviche y cup cakes (pastelitos). Después de cocinarlo, salimos al recreo a venderlo a nuestros compañeros de segundo, tercero, cuarto y quinto (de secundaria)”, cuenta Esmeralda de 12 años.

Los muchachos tienen claro que a veces es conveniente vender el producto apenas está listo. Mientras que en otras oportunidades, no hay problema si lo preparado es guardado para ser vendido al día siguiente. “Depende de la comida. Algunos postres podemos venderlos al día siguiente porque tienen que enfriar. El dinero obtenido lo reinvertimos o lo dividimos en partes iguales a todos. De grandes nos gustaría ser empresarios y tener nuestro propio restaurante”, señala Jeanpaulo (13).

Estos futuros empresarios cuentan que lo aprendido en estos talleres no solo les sirve para generar ganancias o ganar algún crédito extra en el colegio, sino que también lo aprovechan para ayudar a sus mamás en casa. “Estoy aprendiendo a cocinar también para ayudar a mi familia. Y para ser algo en la vida. Nos gustaría continuar con estos talleres en los que apoya World Vision a lo largo del año y en próximos años también”, afirma Araceli (12).

“World Vision nos apoya con los sombreros, los mandiles. Pero necesitamos platos y servicios”, agrega Jeanpaulo.

La profesora encargada de este taller de emprendimiento destaca que los niños son muy empeñosos, cumplidos y puntuales. Asimismo, indicó que son los mismos jóvenes quienes eligen los platillos a preparar. “Tenemos trabajando cerca de 5 años con World Vision, pero con estos muchachos recién este año. World Vision nos ha equipado con los materiales con los que trabajan los chicos. Los alumnos que ya han terminado están estudiando y tienen sus propios negocios de gastronomía. Uno tiene su panadería, a él le gustaba hacer tortas en el taller”, revela.

Pero no todo es cocina. Estos jóvenes emprendedores también desarrollan sus habilidades manuales en talleres de bisutería. “Ahí aprendemos a tejer y a hacer puntos. Pero eso no lo vendemos, solo lo hacemos por aprender. Tal vez en el futuro vendamos, aún no se ha conversado”, concluye Esmeralda.

World Vision Perú continúa trabajando de la mano de los docentes en Ayacucho para seguir promoviendo talleres y conseguir que los niños sean educados para la vida mediante el desarrollo de sus capacidades y habilidades sociales.

Tags: Ayacucho World Vision Perú Emprendimiento
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