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El castigo físico y humillante no puede continuar siendo una forma de crianza

Marlene Arroyo, directora de incidencia en política pública y movilización de World Vision Perú, recalca que se tiene que educar a niñas, niños y adolescentes desde una perspectiva del diálogo y empatía basados en el respeto y el amor.

Viernes, 30 de abril 2021 9:43 am
hace 1 año
PorWorld Vision en Perú

El Día Internacional para Poner Fin al Castigo Corporal (30 de abril) debe servir para reflexionar sobre este problema que existe en nuestro país, y peor aún, que se ha normalizado como una forma de crianza en muchas generaciones; esto a pesar de que en el 2015 el Congreso aprobó la Ley 30403 que prohíbe todo tipo de castigo contra niñas, niños y adolescentes.

Las cifras que se registran son preocupantes. Según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, se atendieron 3 mil 780 casos por violencia física y 5 mil 98 casos por violencia psicológica solo en el primer trimestre del 2021.

El castigo corporal es una violación de los derechos de niñas y niños, y es la forma más común de violencia contra ellos. Su amplia aceptación social la normaliza como una forma de crianza y allana el camino para otras formas de violencia o maltrato.

La Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) del INEI indica que en 2019 las principales formas físicas para corregir a niñas y niños (1 a 5 años) fueron las palmadas (11.3%  ejercida por el padre y 21% por la madre) y golpes o castigos físicos (9.9% por el padre y 10.8% por la madre). Mientras que la principal forma humillante utilizada fue la reprimenda verbal (62% por el padre y 62.4% por la madre).

“Está considerado por la sociedad y aceptado culturalmente que se tiene que castigar de manera física y humillante a niñas, niños y adolescentes para su desarrollo formativo o como disciplina, pero no se conocen los efectos que producen estas prácticas. Debemos promover la crianza con ternura para minimizar, enfrentar y aprender a vivir sin castigo ni humillación hacia los hijos e hijas”, dice Marlene Arroyo, directora de incidencia en política pública y movilización de World Vision Perú.

“Además, se tiene que fortalecer el rol de la Defensoría Municipal del Niño y Adolescente (DEMUNA) para que pueda garantizar la implementación de las normas y servicios de protección a la niñez para una articulación multisectorial y multinivel, que permita un trabajo de evaluación, monitoreo y gestión del conocimiento de las estrategias para eliminar la violencia hacia niñas, niños y adolescentes”,  precisa Arroyo.

En este sentido, aconseja que las madres y padres tienen que acompañar a sus hijas e hijos para que puedan desarrollar toda su potencialidad, deben educar desde una perspectiva del diálogo, empatía y límites  basados en el respeto y el amor hacia ellos.  

Juntos contra el castigo físico y humillante

Desde el 2019, World Vision Perú viene trabajando con veinte municipalidades locales y provinciales y un gobierno regional del país en la emisión de ordenanzas de prohibición del castigo físico y humillante, en el marco de las campañas a favor de la niñez.

Tags: violencia infantil World Vision Perú Crianza con ternura
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