Historias y Testimonios

“Quiero que vuelvan las clases presenciales”

“Estamos lejos físicamente, pero cerca en lo emocional”

Miércoles, 31 de marzo 2021 1:04 pm
hace 9 meses
PorWorld Vision en Perú

Roger volvió a su natal Cusco en el 2019 para enseñar y asumir el cargo de director de una institución educativa. Ese año participó en las capacitaciones del programa Escuelas de Ternura organizadas por World Vision Perú. Gracias a ello, el docente de educación primaria  experimentó un cambio en su manera de interrelacionarse con su familia y alumnos.

“Fue una buena oportunidad recibir los talleres. Se hicieron de manera práctica y nos permitió identificar los errores que habíamos cometido en nuestras vidas. Con el pretexto del trabajo, a veces los padres descuidamos a nuestros hijos, pero he cambiado mi manera pensar”, dijo.

Las Escuelas de Ternura promueven una cultura de crianza basada en el amor y respeto que se dan por medio de seis prácticas: aprender a escuchar, decir, sentir, acompañar, tocar y actuar sin violencia ni opresión. El objetivo es evitar todo tipo de agresión entre padres e hijos. 

“Antes de los talleres me enojaba muy rápido. No me gustaba que me molesten cuando hacía mis cosas, pero aprendí a ser tolerante”, destacó Roger, que se convirtió en vocero de este tipo de crianza entre los padres y madres de su centro de labores.

Volver a la presencialidad

El profesor no pudo mudarse con su familia a Cusco. Su esposa que también es profesora de inicial y su hijo que cursa el quinto año de secundaria, se tuvieron que quedar en Puno; mientras que sus mayores están estudiando en Arequipa. “Estamos lejos físicamente, pero cerca en lo emocional”, resaltó.

Asimismo, espera que en los próximos meses las clases vuelvan a ser presenciales para reencontrarse con sus alumnos del quinto grado de primaria.

“Quiero que vuelvan las clases presenciales para reencontrarme con mis alumnos y seguir dictando los talleres de ternura a sus padres y madres. Les ayudaría a mejorar el trato entre la familia”, precisó Roger, que tiene 29 años dedicados a la docencia en zonas rurales y urbanas del país.

Además, recuerda que las Escuelas de Ternura permiten retroceder en el tiempo y recordar el trato recibido, donde es probable que esté el origen de su estilo de crianza, que a veces normaliza el castigo físico y humillante. En este sentido, precisó que los padres de familia pasan por momentos difíciles pero no hay que juzgarlos. “No se trata de quién tiene la culpa, sino que debes hacer el cambio y tratar mejor a tus hijos”, manifestó.

De esta manera, en World Vision buscamos una cadena solidaria para seguir difundiendo la importancia de la crianza con ternura, donde los profesores, padres y madres son una pieza clave para eliminar la violencia en las familias.

Tags: educación niñez ternura World Vision Perú Cusco aprendizaje Sumémonos por la niñez
leer comentarios
Redes sociales
Más leídas
 
ÚLTIMAS NOTICIAS
 
Podrán recuperar su calidad de vida, pues accederán a la educación, el juego y la salud.
Se benefició a 35 mil estudiantes con diferentes recursos pedagógicos que complementan la estrategia Aprendo en Casa.
Madres, padres y cuidadores les deben dar tranquilidad e información sobre los beneficios de protección que les dará la vacuna a ellos y sus familias
Se benefició a 41 mil escolares a través de la entrega de cuadernos de trabajo, kits educativos, tablets, entre otras acciones a favor de la educación.
Alumnos de colegios urbanos y rurales volverán a las aulas tras dos años de educación remota.
Se debe fomentar que hablen del tema para saber cuáles son sus temores y darles apoyo emocional para que superen las pérdidas de sus familiares.
Con las donaciones de los Amigos Solidarios de World Vision Perú, se adelantó esta celebración para niños y niñas vulnerables de esta región.
World Vision Perú articuló con el Midis para la implementación de los módulos de desarrollo infantil temprano y productivo e innovación.
En coordinación con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, World Vision Perú llevó ayuda a Chachapoyas, Condorcanqui y Utcumbamba.
La educación remota no solo afecta a las niñas, niños y adolescentes peruanos que carecen de equipos y conectividad, sino a sus pares venezolanos.