Historias y Testimonios

“Regresar a Venezuela no es una opción"

A pesar de la travesía por la que pasó para llegar al Perú y de estar lejos de toda su familia, Marianny sabe que aquí puede construir un futuro mejor para su hija

Lunes, 19 de abril 2021 10:29 am
hace 2 semanas
PorWorld Vision en Perú

Encontramos a Marianny de 23 años, regresando de un trabajo que encontró en una textilera durante el día. Ella muy amablemente nos invitó a pasar al pequeño cuarto donde vive con su hija de 3 años y su esposo.

Nos cuenta que dentro de unos meses cumplirá dos años en nuestro país. Y aún sigue recorriendo un camino muy difícil para salir adelante.

“Aquí por lo menos nos podemos abastecer con comida para una semana”, comenta Marianny tras contarnos que el motivo principal por el que dejaron Venezuela fue por su hija. Les resultaba muy complicado comprar leche y pañales para ella. Con suerte lograban comprar 1 kilo de arroz por semana en su país de origen.

A pesar de la travesía por la que pasó para llegar al Perú y de estar lejos de toda su familia, ella sabe que aquí puede construir un futuro mejor para su hija.

Sin embargo, durante la cuarentena debido a la emergencia sanitaria, Marianny y su familia pasaron por momentos muy complicados: su esposo perdió el trabajo, se endeudaron con el alquiler del cuarto y no alcanzaba el dinero para la comida. “Los tres dormíamos hasta mediodía para saltarnos el desayuno, había que engañar al estómago y entretener la mente”, agrega.

De a pocos, Marianny y su familia lograron salir parcialmente de esta situación. Su esposo volvió al trabajo de manera esporádica, para aliviar algunos gastos que tenían que seguir cubriendo a pesar de la situación. Por su parte, ella consiguió trabajo cuidando a un niño; sin embargo, tuvo que dejarlo a los pocos meses.

Por fortuna, después de una llamada, ella y su familia recibieron una buena noticia: serían los beneficiarios del proyecto “Reduciendo la vulnerabilidad de migrantes y refugiados venezolanos para satisfacer necesidades básicas e inmediatas incluyendo alojamiento y alimentación, cumpliendo con los protocolos de bioseguridad ante la covid-19”. Un proyecto que busca mejorar la calidad de vida de familias migrantes venezolanas, además de brindar información para identificar y saber cuándo denunciar delitos como la violencia, trata y explotación de personas.

“Sentí un gran alivio, esta ayuda del proyecto nos cayó como del cielo”, comenta, pues además de la falta de dinero, Marianny se enfermó gravemente. Gracias a la ayuda económica del proyecto GIZ, pudo saldar la deuda de su intervención. Además, ha guardado un saldo del dinero para poder llevar a su esposo al oftalmólogo, ya que desde hace un tiempo no ve bien con un ojo debido a un accidente que tuvo en el trabajo.

Por otro lado, el dinero también fue usado para mejorar la alimentación en su hogar. Pudo comprar más y mejores insumos para la cocina como arroz, harina, frutas, huevos, entre otros. Además de los pañales para su hija.

“Si no recibíamos esta ayuda, hubiéramos estado muy apretados porque no nos abastecíamos, no teníamos de donde obtener dinero”, nos comenta.

La ayuda brindada por parte del proyecto también abarca información sobre violencia, trata y explotación de personas, algo que ella recalca y agradece, pues siente que puede ser vocera de lo que ha ido aprendiendo a través del material informativo recibido y las charlas lideradas por las autoridades competentes. “Debemos reconocer los delitos”, agrega.

Por lo pronto, Marianny pretende continuar su vida en el país. “Preferimos quedarnos aquí y trabajar duro. Regresar a Venezuela no es una opción”, finaliza.

Así como Marianny, muchas otras familias migrantes en condición de vulnerabilidad han recibido el apoyo de instituciones cooperantes asociadas con World Vision. El objetivo es reducir tensiones económicas y brindarles información importante en su condición de migrantes. Es necesario hacer este tipo de labores y estamos seguros que lo seguiremos haciendo.

Tags: World Vision Perú ayuda humanitaria Migración venezolana pandemia proyecto GIZ
leer comentarios
Redes sociales
Más leídas
 
ÚLTIMAS NOTICIAS
 
Cinthia le da gracias a World Vision por haberle entregado este dispositivo móvil para recibir sus clases remotas en Ayacucho
Hostigamiento, insultos electrónicos y ciberamenazas fueron reportados a la plataforma noalacosovirtual.pe del MIMP, por 110 adolescentes entre 12 y 17 años, en el 2020.
Marlene Arroyo, directora de incidencia en política pública y movilización de World Vision Perú, recalca que se tiene que educar a niñas, niños y adolescentes desde una perspectiva del diálogo y empatía basados en el respeto y el amor.
César está en sexto grado de primaria y está feliz de usar los cuadernos de autoaprendizaje que le entregó World Vision Perú.
Un total de 120 inscritos participan de las capacitaciones que se realizan de manera virtual
Daniel Yépez, coordinador de educación de World Vision Perú, destaca que las víctimas tienen el riesgo de sufrir enfermedades físicas, mentales y tener adicciones en su vida adulta.
Contienen útiles escolares, libros de comprensión lectora y otras herramientas para las clases remotas
Kevin está en segundo de secundaria y comparte su dispositivo móvil con tres de sus hermanos en la región Ayacucho
“Dios siempre ha estado con nosotros; a pesar del trabajo duro y malos ratos que he pasado, siempre ha estado presente. Estoy muy agradecida con él y con ustedes que llegaron a mí”
A pesar de la travesía por la que pasó para llegar al Perú y de estar lejos de toda su familia, Marianny sabe que aquí puede construir un futuro mejor para su hija