Huancavelica: Acoria cierra una etapa de 17 años de transformación para su niñez
World Vision Perú
jueves 27 de agosto - 2026Hay lugares que, después de muchos años, dejan de ser solo parte de un trabajo y se convierten en parte de una historia. Acoria, en Huancavelica, es uno de ellos. Después de 17 años de acompañamiento, la organización de desarrollo y ayuda humanitaria World Vision Perú cierra su Programa de Desarrollo de Área, dejando atrás un camino compartido con más de 31 mil personas, entre niñas, niños, adolescentes y personas adultas de la comunidad.
Cuando World Vision llegó a Acoria en 2009, más de la mitad de niños y niños enfrentaba desnutrición crónica (54.7%), mientras la anemia alcanzaba al 82.8% de las familias. Menos de uno de cada cinco niños pequeños lograba comprender historias simples y el acceso a agua segura seguía siendo un desafío para muchas familias. Las oportunidades para que adolescentes continuaran sus estudios o desarrollaran sus talentos también eran limitadas.
El punto de partida era complejo, pero también había algo que hizo posible avanzar: una comunidad dispuesta a transformar su propia realidad. World Vision Perú acompañó durante estos años procesos de nutrición, educación, protección, participación y fortalecimiento comunitario, trabajando junto a familias, escuelas, autoridades y líderes locales.

Los cambios fueron progresivos. La desnutrición crónica pasó de 54.7% en 2009 a 32.9% en 2017. En educación, el alfabetismo funcional aumentó de 30.4% en 2013 a 35% en 2017. Y la participación de niñas y niños en espacios locales, que al inicio era prácticamente inexistente, comenzó a abrirse camino.
La transformación, sin duda, va más allá de las cifras. Niñas y niños que antes tenían dificultades para expresarse participan en clubes de lectura y espacios comunitarios; ahora levantan la voz, comparten sus ideas y encuentran nuevas maneras de relacionarse con su entorno. Son señales de una comunidad que ha ido fortaleciendo sus propias capacidades para seguir avanzando.
“Cerrar un programa después de tantos años genera sentimientos encontrados. Hay nostalgia porque dejamos atrás personas y comunidades que se volvieron parte de nuestra historia, pero también una enorme esperanza porque sabemos que dejamos capacidades instaladas y una comunidad con mayores herramientas para continuar su camino”, señala Sandra Contreras, directora ejecutiva de World Vision Perú.
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En total, la iniciativa integral en Acoria alcanzó durante su periodo de intervención a 8,000 hombres adultos, 8,500 mujeres adultas, 7,500 niños y 7,300 niñas: estos números representan años de encuentros, aprendizajes y decisiones compartidas alrededor de una convicción: que cada niña y niño merece crecer con oportunidades para desarrollar su potencial.
“Nuestro mayor logro es que la historia de Acoria continúa en las decisiones de las familias, en el liderazgo de la comunidad y, sobre todo, en las niñas, niños y adolescentes que hoy tienen más herramientas para imaginar y construir su futuro”, agrega Contreras.
Para World Vision Perú, cerrar un programa también significa reconocer que una intervención cumple su propósito cuando las comunidades pueden apropiarse de los cambios y seguir generándolos por sí mismas. Acoria se queda con una historia de transformación y con nuevas generaciones capaces de escribir lo que viene.
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