World Vision Perú

Transforma el presente de una niña o niño vulnerable

“Vivo con mi familia feliz gracias a la ayuda de World Vision”

Jhimy tiene 10 años y está en quinto grado de primaria. Vive con sus padres y sus hermanitas de 3 y 2 años. Junto con su familia es residente de una comunidad rural que está ubicada en la región Ayacucho.

Por las restricciones de la pandemia del Covid-19, tuvo dificultades para acceder a la educación remota en 2020. Escuchaba el programa Aprendo en Casa por radio y se comunicaba con su profesora con el celular básico de su papá. Pero tenía problemas para entregar sus tareas, pues no tenía conexión a Internet.

World Vision Perú le entregó un kit educativo y también le facilitó el acompañamiento de una profesora para que refuerce sus clases. Además, incluyó a su familia en el proyecto especial de educación de las niñas de renacer, que busca mejorar la calidad educativa de las niñas y niños en situación de vulnerabilidad a través del emprendimiento de la crianza de animales.

“Vivo con mi familia feliz gracias a la ayuda de World Vision. Nos ha dado gallinas, que nos dan huevos y carne para alimentarnos. También podemos venderlas y comprar útiles escolares y otras cosas que necesitamos mis hermanitas y yo”, comenta el escolar tras indicar que comparte sus clases con las labores del hogar que consiste en dar de comer a gallinas y cuyes que tienen.

Asimismo, Jhimy está agradecido con la ONG porque le acaban de entregar una tablet para que tenga una educación remota de calidad. Este dispositivo móvil tiene conexión a Internet y cuenta con diversos aplicativos como BookSmart, que contiene cuentos y otros libros en digital. “Ahora puedo ver las clases que me envía la profesora por WhatsApp, los videos y hago mis tareas”, resalta.

El niño sueña con un futuro mejor. “Cuando sea grande, quiero ser ingeniero civil para construir casas. Quiero ayudar a las personas para que tengan una buena casa, donde puedan vivir”, destaca el estudiante que aprovecha las oportunidades que está recibiendo, pero no deja de lado a su familia.

“Por la tarde, cuando termino de recibir mis clases y hago mis tareas, voy a la chacra a ver a mi vaca y luego visito a mi abuelita”, precisa el alumno que está feliz porque en los próximos días World Vision le entregará un kit educativo con útiles escolares y libros para complementar su educación remota.

A pesar de los problemas que tuvo que afrontar para acceder a las clases remotas al inicio de la pandemia, Jhimy no se dio por vencido. Espera volver a las clases presenciales para reencontrarse con sus compañeros y profesores.

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